La humanidad se encuentra al borde del colapso. No ha sido una guerra nuclear ni una catástrofe climática lo que amenaza con borrar nuestra especie del planeta, sino un enemigo invisible: un virus letal que, de manera inexorable, acaba con la vida de los hombres. Mientras la enfermedad continúa extendiéndose sin que la ciencia logre detenerla, otra realidad, mucho más inquietante, agrava la crisis: desde hace décadas, el nacimiento de niñas supera de forma abrumadora al de niños, alterando el equilibrio demográfico hasta límites nunca antes imaginados.
Gobiernos, laboratorios y organismos internacionales luchan contrarreloj por encontrar una respuesta que evite la extinción de la humanidad. Cada nuevo descubrimiento abre una esperanza, pero también plantea dilemas científicos, éticos y políticos capaces de cambiar para siempre el concepto mismo de sociedad.
Sin embargo, el tiempo no es el único enemigo. En las sombras actúa una organización terrorista tan poderosa como fanática que considera a los últimos hombres un símbolo del viejo mundo y una amenaza para el futuro. Convencidos de que la desaparición definitiva del varón es el siguiente paso en la evolución de la humanidad, sus miembros están dispuestos a sembrar el caos para acelerar un proceso que la naturaleza ya parece haber iniciado.
En un planeta donde las mujeres ocupan todos los espacios de poder y donde la supervivencia de los pocos hombres restantes se ha convertido en una cuestión de seguridad mundial, viejas certezas comienzan a desmoronarse. Las alianzas cambian, las fronteras morales se difuminan y la pregunta deja de ser únicamente cómo salvar a la especie, para convertirse en otra mucho más profunda: ¿qué significa realmente ser humano cuando todo aquello que dábamos por inevitable deja de existir?
Con una mezcla de ciencia ficción, thriller político y reflexión social, esta novela explora un futuro tan inquietante como verosímil, cuestionando nuestras ideas sobre el poder, el género, la reproducción, la violencia y la convivencia. Porque, si el mundo estuviera habitado casi exclusivamente por mujeres, ¿cómo sería la sociedad que construiríamos? Y, sobre todo, ¿podría la humanidad sobrevivir sin hombres o acabaría descubriendo que su verdadera fortaleza reside, precisamente, en la diversidad que siempre la ha definido?
