Reseña novela Patria de Fernando Aramburu

Reseña de Patria de Fernando Aramburu. Una obra maestra sin discusión.

Reseña de Patria de Fernando Aramburu. Una obra maestra que merecía volver a leer.

Hay libros que lees, disfrutas y olvidas; otros que recuerdas durante años y unos pocos que, cuando vuelves a ellos pasado el tiempo, te hacen preguntarte cómo es posible que todavía sean mejores de lo que recordabas. Patria de Fernando Aramburu pertenece, sin ninguna duda, a este último grupo.

Yo ya había leído Patria hace muchos años, bastante antes de que existiera este blog, y guardaba un recuerdo magnífico de ella. Desde entonces he leído cientos de libros, he escrito muchas reseñas y supongo que también he aprendido a leer de otra manera. Por eso tenía curiosidad por saber qué ocurriría al enfrentarme otra vez a sus más de seiscientas páginas.

Pues ha ocurrido algo poco habitual: me ha gustado todavía más.

Así que me parecía casi obligatorio traerla finalmente al blog. Patria merece estar aquí y merece además algo que no suelo regalar demasiado alegremente: un 10.

Patria de Fernando Aramburu es una de las grandes novelas españolas contemporáneas.

Y no creo que esté exagerando.

Publicada en 2016 por Tusquets Editores, Patria se convirtió en un fenómeno editorial, recibió numerosos premios —entre ellos el Premio Nacional de Narrativa 2017— y terminó ocupando ese extraño lugar reservado a los libros que trascienden la novedad editorial y se convierten en parte de la memoria colectiva de un país.

Pero dejando a un lado premios, ventas y reconocimientos, lo importante es que Patria es una novela extraordinariamente buena.

Fernando Aramburu escribe sobre ETA, sí, pero sobre todo escribe sobre personas.

Y creo que ahí está la grandeza del libro.

Porque esta podría haber sido una novela política, histórica o incluso una novela de tesis. Y tiene algo de las tres cosas. Pero Aramburu hace algo muchísimo más difícil: baja el terrorismo de los grandes titulares, de los comunicados, de las cifras de muertos, de las manifestaciones y de los discursos políticos y lo mete en una cocina, en un bar, en una cuadrilla de amigos, en una familia, en un matrimonio, en una madre y en sus hijos.

Lo convierte en vida cotidiana.

Y ahí duele mucho más.

En Patria importan los asesinatos, claro que importan, pero casi resulta todavía más devastador todo lo que sucede alrededor de ellos: el miedo, las miradas, los silencios, la cobardía, el fanatismo, la amistad que desaparece cuando deja de resultar conveniente, la gente que cruza de acera y quienes prefieren no preguntar demasiado para no tener que posicionarse.

Y todo esto Aramburu lo cuenta sin necesidad de estar gritándole constantemente al lector lo que debe pensar.

De qué va la novela Patria de Fernando Aramburu.

La historia comienza cuando ETA anuncia el cese definitivo de su actividad armada y Bittori decide acudir al cementerio para contarle a su marido muerto, el Txato, que piensa volver al pueblo.

El Txato era empresario y fue asesinado por ETA después de haber sufrido amenazas, extorsión y un progresivo aislamiento social.

Bittori y el Txato habían formado durante años un matrimonio estrechamente unido a otra pareja del pueblo: Miren y Joxian.

Bittori y Miren eran íntimas amigas. Sus maridos también.

Comían juntos, salían juntos y sus familias crecieron prácticamente una al lado de la otra.

Hasta que todo se rompe.

Porque uno de los hijos de Miren y Joxian, Joxe Mari, acaba formando parte de ETA.

Y porque el Txato se convierte en objetivo de la organización terrorista.

A partir de ahí, dos familias que habían compartido media vida quedan situadas a ambos lados de una frontera que ya no es únicamente política. Es moral, emocional y afectiva.

Bittori y el Txato tienen dos hijos, Xabier y Nerea. Miren y Joxian tienen tres: Arantxa, Joxe Mari y Gorka.

Y alrededor de todos ellos Aramburu construye una novela coral en la que el pasado y el presente se van mezclando continuamente.

No esperes, por tanto, una narración cronológica convencional. Patria va y viene en el tiempo, cambia de personaje, recupera conversaciones, reconstruye episodios y nos permite contemplar los mismos acontecimientos desde perspectivas diferentes.

Al principio puede exigir un poquito de atención.

Después ya no puedes dejarla.

Y no quiero contarte mucho más porque, aunque todos sabemos aproximadamente qué historia cuenta Patria, una parte importantísima del placer de leerla consiste precisamente en ir descubriendo qué ocurrió realmente entre estas dos familias y hasta dónde llegaron las consecuencias de todo aquello.

Bittori y Miren: dos personajes extraordinarios.

Si tuviera que quedarme con algo de Patria, además de con la forma de escribir de Aramburu, probablemente serían ellas.

Dos amigas que podrían haber envejecido juntas y que terminan representando dos maneras radicalmente diferentes de enfrentarse al dolor.

Bittori es la viuda de una víctima.

Miren es la madre de un miembro de ETA.

Y Aramburu podría haber cometido el error de convertirlas simplemente en símbolos. No lo hace. Son mujeres de carne y hueso, contradictorias, cabezotas, imperfectas, a ratos entrañables y en otros momentos desesperantes.

Especialmente Miren.

Qué personaje.

Creo que pocas veces he leído una representación tan incómoda y al mismo tiempo tan comprensible del mecanismo mediante el cual una persona puede acabar justificando lo injustificable. Miren no llega necesariamente a determinadas convicciones y después adapta a ellas su familia; en buena medida hace el recorrido contrario. Es su amor incondicional por su hijo el que termina empujándola a construir una realidad moral en la que ese hijo pueda seguir siendo, pese a todo, el hijo al que debe defender.

Y eso resulta perturbador precisamente porque es profundamente humano.

Bittori, por su parte, necesita algo aparentemente mucho más sencillo y a la vez casi imposible: saber.

Saber quién mató al Txato.

Y, sobre todo, encontrar alguna forma de cerrar una herida que los años no han conseguido cerrar.

Lo mejor de Patria: los personajes.

Una de las razones por las que esta segunda lectura me ha parecido incluso mejor que la primera es que esta vez he disfrutado muchísimo más de los personajes secundarios.

Porque aquí prácticamente no hay personajes de relleno.

Arantxa, por ejemplo, me parece magnífica. Su vida queda condicionada por un ictus, pero termina teniendo una capacidad para intervenir en la historia y para intentar recomponer aquello que los demás han destrozado que la convierte en uno de los personajes más humanos de toda la novela.

También están Xabier, Nerea, Gorka, Joxian…

Y cada uno carga con las consecuencias de decisiones que muchas veces ni siquiera tomó.

Eso es también Patria: la historia de cómo la violencia se extiende mucho más allá de quien aprieta un gatillo y de quien recibe el disparo.

Afecta a los hijos.

A los hermanos.

A los amigos.

A los vecinos.

A quien calló.

A quien tuvo miedo.

A quien miró hacia otro lado.

Y hasta a quienes simplemente tuvieron la mala suerte de crecer en mitad de todo aquello.

La forma de escribir de Fernando Aramburu.

Me acordaba de que Patria estaba muy bien escrita. No me acordaba de lo bien escrita que está.

Aramburu tiene una forma de narrar aparentemente sencilla que es dificilísima de conseguir. No necesita adornar continuamente las frases para demostrar que sabe escribir. Los diálogos son naturales, los personajes hablan como personas reales y hay multitud de expresiones cotidianas, palabras en euskera y pequeñas peculiaridades lingüísticas que consiguen que el pueblo y sus habitantes parezcan existir de verdad.

Además, la estructura de capítulos cortos le sienta estupendamente a una novela tan extensa.

Son 125 capítulos, muchos bastante breves, y esa fragmentación consigue que más de seiscientas páginas se lean con una agilidad sorprendente.

Hay además una técnica que me gusta especialmente: Aramburu cambia en ocasiones de perspectiva dentro de una misma escena, entrando y saliendo de la conciencia de los personajes con una naturalidad tremenda.

Puede parecer sencillo cuando lo lees.

No lo es.

Y quizá esa sea una de las mejores cosas que se pueden decir de un escritor: Fernando Aramburu hace parecer fácil escribir muy bien.

Patria no es solamente una novela sobre ETA.

Creo que reducirla a eso sería quedarse muy corto.

ETA es evidentemente el gran elemento que determina la historia, pero Patria habla también de la amistad, la familia, el miedo, la culpa, el duelo, el fanatismo, el silencio y el perdón.

Y especialmente del silencio.

Del que se produce cuando en un pueblo todo el mundo sabe lo que está pasando pero muchos prefieren no saber demasiado.

El aislamiento progresivo del Txato me parece, de hecho, una de las partes más terribles de la novela. No hace falta que todos participen directamente en la violencia. Basta con que algunos amenacen y los demás se aparten.

Primero desaparece una conversación.

Después un saludo.

Luego una amistad.

Hasta que la víctima se queda sola.

Aramburu retrata magníficamente esa violencia social que rodeó al terrorismo y que resulta mucho más difícil de representar que un atentado.

Quizá por eso Patria continúa funcionando tan bien diez años después de su publicación.

Porque no se limita a contar qué ocurrió.

Intenta contar qué le hizo aquello a la gente.

Por qué recomiendo Patria de Fernando Aramburu.

Porque es una obra maestra.

No encuentro demasiadas vueltas que darle.

Me la leí hace muchos años y me pareció extraordinaria. La he vuelto a leer ahora, después de muchísimos otros libros, y me ha parecido todavía mejor.

Hay novelas que dependen mucho del momento en que fueron publicadas. Patria no. El tiempo le está sentando estupendamente.

Es dura sin recrearse innecesariamente en la dureza, emocionante sin ser sensiblera, política sin convertirse en un panfleto y extensa sin hacerse pesada.

Y, sobre todo, está llena de personajes que permanecen contigo cuando cierras el libro.

No sé si es la mejor novela española de lo que llevamos de siglo. Para afirmar algo así tendría que haberlas leído todas y, evidentemente, no lo he hecho.

Pero sí es una de las mejores que yo he leído.

Y por eso, después de tantos años, quería volver a Patria y traerla por fin a este blog.

A veces releer un libro que recuerdas extraordinario tiene un peligro: descubrir que tu memoria lo había mejorado.

Aquí me ha pasado exactamente lo contrario.

La recordaba buenísima. Es mejor.

Reseña gráfica novela Patria de Fernando Aramburu

Ficha técnica:

  • Título: Patria.
  • Autor: Fernando Aramburu.
  • Editorial: Tusquets Editores.
  • Colección: Andanzas.
  • Fecha de publicación: 6 de septiembre de 2016.
  • Número de páginas: 648.
  • Género: novela contemporánea / narrativa española.
  • Premios: Premio Nacional de Narrativa 2017, Premio de la Crítica, Premio Euskadi de Literatura, Premio Francisco Umbral y otros reconocimientos.
  • Nota de Janu Huerta: 10/10.

Otros libros de Fernando Aramburu:

Fuegos con limón.
Los ojos vacíos.
El trompetista del Utopía.
Bami sin sombra.
Viaje con Clara por Alemania.
Años lentos.
Ávidas pretensiones.
Los vencejos.
Hijos de la fábula.
El niño.
Maite.

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