Reseña novela de Sara Barquinero

La chica más lista que conozco, de Sara Barquinero: la novela que me ha reconciliado con una autora de enorme talento

No es ningún secreto para quienes leen este blog que mi relación como lector con Sara Barquinero empezó con mal pie. Su anterior novela me dejó más admirado por la ambición de la propuesta que satisfecho por el resultado. Le reconocía inteligencia, cultura y una capacidad extraordinaria para construir un universo propio, pero sentía que todo ese potencial terminaba diluyéndose en un exceso de artificio y de ideas que no acababan de convertirse en una historia capaz de emocionarme.

Por eso me acerqué a La chica más lista que conozco con una mezcla de curiosidad y escepticismo. Esperaba encontrar de nuevo una autora brillante, sí, pero también una novela demasiado preocupada por demostrarlo. Me equivocaba.

Esta vez Sara Barquinero consigue algo mucho más difícil: poner esa inteligencia al servicio del relato. Y el resultado, al menos para mí, es una de las novelas españolas más estimulantes que he leído en mucho tiempo.

Una historia que combina ambición y cercanía

Hablar del argumento sin estropear la experiencia de lectura no es sencillo, porque parte de la fuerza de la novela reside precisamente en la manera en que va desplegando sus capas. Lo que sí puede decirse es que Barquinero vuelve a interesarse por algunas de las obsesiones que ya aparecían en su obra anterior: la identidad, la construcción del yo, la inteligencia, las relaciones personales, la fragilidad emocional y la forma en que interpretamos la realidad.

Sin embargo, esta vez esos temas no pesan sobre la narración. Al contrario. La historia avanza con naturalidad y el lector tiene la sensación de que cada reflexión nace de los personajes y no al revés.

Eso marca una diferencia enorme.

La mejor Sara Barquinero como narradora

Si algo demuestra La chica más lista que conozco es que Sara Barquinero posee una voz literaria absolutamente reconocible.

Su prosa sigue siendo precisa, culta y muy elaborada, pero ahora transmite una sensación de equilibrio que antes echaba en falta. No hay exhibicionismo intelectual gratuito ni la impresión de que cada página quiera demostrar cuánto sabe la autora. Todo parece ocupar exactamente el lugar que le corresponde.

Es una escritura exigente, desde luego. No estamos ante una novela pensada para ser devorada a toda velocidad. Requiere atención y cierta complicidad por parte del lector. Pero la recompensa es mucho mayor.

Personajes con una profundidad poco habitual

Uno de los aspectos que más me han convencido es la construcción psicológica de los personajes.

Barquinero evita los perfiles simples y apuesta por figuras llenas de contradicciones, inseguridades y zonas oscuras. Nadie resulta completamente transparente y precisamente por eso todos terminan pareciendo reales.

La autora demuestra además una enorme capacidad para retratar determinadas formas de inteligencia, de vulnerabilidad y de aislamiento sin convertirlas nunca en caricaturas ni en simples recursos argumentales.

Una novela que invita a pensar sin dejar de contar una historia

Hay novelas que lanzan muchas ideas y olvidan que también deben entretener. Otras entretienen, pero apenas dejan huella.

La chica más lista que conozco logra un equilibrio poco frecuente entre ambas aspiraciones.

Es un libro que plantea preguntas constantemente, que obliga al lector a detenerse en determinados pasajes y que invita a la relectura. Pero también mantiene vivo el interés narrativo de principio a fin. Nunca tuve la sensación de estar leyendo únicamente un ensayo disfrazado de ficción, algo que sí me ocurrió parcialmente con la novela anterior de la autora.

¿Merece la pena leer La chica más lista que conozco?

Mi respuesta es claramente afirmativa.

Y lo digo precisamente porque no llego desde el entusiasmo incondicional hacia Sara Barquinero. Al contrario. Venía de una lectura que me había decepcionado y esperaba encontrarme problemas similares.

En cambio, esta novela me ha hecho cambiar de opinión.

Sigo pensando que Barquinero escribe desde una enorme exigencia intelectual y que probablemente no conectará con todos los lectores. Su literatura pide implicación, paciencia y ganas de dejarse llevar por una propuesta poco convencional. Pero cuando esa ambición encuentra una estructura narrativa sólida, el resultado puede ser extraordinario.

Eso es exactamente lo que, en mi opinión, ocurre aquí.

Mi opinión sobre La chica más lista que conozco

No considero que sea una novela perfecta. Hay pasajes donde el ritmo se ralentiza y algunas reflexiones podrían haberse condensado sin perder fuerza. Pero son objeciones menores frente al conjunto.

Lo verdaderamente importante es que esta vez la brillantez formal no eclipsa la emoción ni la historia. Todo parece más maduro, más medido y, sobre todo, más consciente de que una gran novela necesita mucho más que buenas ideas.

Si en su anterior libro admiré a Sara Barquinero sin llegar a disfrutarla, con La chica más lista que conozco sucede justo lo contrario: además de admirarla, por fin he disfrutado leyéndola.

Y pocas cosas me gustan más como lector que tener que rectificar una crítica anterior porque un escritor ha sido capaz de sorprenderme.

Ficha técnica

  • Título: La chica más lista que conozco.
  • Autora: Sara Barquinero.
  • Editorial: Lumen
  • Fecha de publicación: Marzo 2026
  • Número de páginas: 448
  • Nota de Janu Huerta: 7,3

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