Reseña novela Melocotones Helados de Espido Freire
Premio Planeta en 1999, parece por lo que he leído en Melocotones Helados, que hubo un tiempo, ya extinto claramente, en que el Premio Planeta se entregaba siguiendo criterios literarios. Esta novela, que fue la tercera de la autora Espido Freire, y es la segunda suya que me leo, está indiscutiblemente muy bien. Hay que señalar que cuando ganó el Planeta tenía 25 años y fue la galardonada más joven hasta ese momento. La superó hace poco el que quedó finalista con Sonsoles Onega con una novela mucho mejor; Alfonso Goizueta, el cual reseñé en su momento y encontrarás en este blog.
Melocotones helados tiene una trama sencilla, pero una estructura compleja. Un drama muy interesante.
Melocotones helados, el título tiene un sentido relativo, en el libro se habla de un postre que se perdió en la guerra y que aunque han intentado replicar no hubo manera. Me he leído una edición de Booket ya de 2001 con una bonita portada. No me parece que sea un libro fácil de leer tengo que decir. La historia que desarrolla es simple, pero la autora ha creado una estructura compleja que avanza y retrocede constantemente a través de varias generaciones de una familia, también yendo y viniendo en un espacio ficticio lo que dificulta un poco la lectura a un lector dijéramos poco avezado. No es que sea difícil tampoco. Escribe bonito eso sí, te copio un trozo:
Eran jóvenes, y pretendían exprimir a fondo sus días.
- Se presta demasiada atención a los títulos y a los estudios…¿Dónde queda la auténtica experiencia, la sabiduría que se obtiene mediante la vida?
Pero poco a poco sus amigos se asustaron ante el poco aprecio que se le daba a sus experiencias y a su sabiduría, y buscaron dónde colocarse. De pronto se vio sola.
Esto le pasa a Elsa Pequeña, una de las protagonistas de esta novela.
¿De qué trata la novela Melocotones helados de Espido Freire?
Como ya he dicho la historia fluctúa en el tiempo y el espacio. Los pueblos son inventados; Virto, Desrein, Lorda, esto confunde un poco. Se habla de una guerra que no dice que sea la civil pero se sobreentiende. Esteban y Antonia, el soldado forzoso en esa guerra y ella niña bien de ciudad. Acaba la guerra y él se enamora de Silvia Kodama, una cabaretera que le rompe el corazón y propicia que vuelva en busca de Antonia. Se casan y en un momento dado, ella hereda entre otras cosas un horno en un momento dado, ella hereda entre otras cosas un horno en un pueblo al que ambos dedican su vida. Allí nacen Miguel, Carlos y finalmente la niña Elsa, que desaparece repentinamente en difusas circunstancias. Todo apunta casi hasta el final a César, empleado de la pastelería y rarito. El resultado te lo lees. Los dos hermanos prometen no olvidar a la hermanita desaparecida y aunque ellos no permanecen muy unidos, a sus respectivas hijas las llaman Elsa, grande y pequeña.
La pequeña es una cabra loca, se mete en una secta un pelín destructiva y cuando se sale, van a por ella, lo que de rebote y por error le complica fuerte la vida a Elsa Grande, que ya tenía sus propios problemas de antes.
Porqué recomiendo la lectura de la novela Melocotones Helados.
Porque está muy bien escriba claro, eso siempre. Porque acaba fatal y eso me encanta. Las novelas que acaban bien me joden mogollón. Mantiene la duda sobre el final de Elsita, la niña desaparecida, hasta el final justo y trata un montón de asuntos, como la fragilidad, la soledad, el amor o la relación entre hermanos, con una prosa muy correcta. Un último motivo. Porque te reconcilia con el Premio Planeta.
Ficha técnica:
Título: Melocotones Helados
Autor: Espido Freire
Editorial: Planeta
Fecha primera edición: 1999
Número de páginas: 328 (La edición de Booket de 2001)
Nota de Janu Huerta: 7
Otros libros de la autora:
Irlanda – 1998- Planeta
Donde siempre es octubre – 1999 – Seix Barral
Diabolus in musica – 2001 – Planeta
Nos espera la noche – 2003 – Alfaguara
La diosa del pubis azul – 2005 – Planeta
Soria Moria – 2007 – Algaida
La flor del norte – 2011 – Planeta
Llamadme Alejandra – 2017 – Planeta
De la melancolía – 2019 – Planeta