Yo con la novela negra tengo una relación un poco rara: no es el género al que recurro primero cuando voy a la librería, me suele faltar ese punto de literatura que a mí me gusta encontrar en un libro, pero de vez en cuando cae alguna que me sorprende para bien, y La mala hija de Pedro Martí ha sido de esas.
La mala hija es una novela negra ambientada en Almansa, un pueblo manchego de esos donde todo el mundo se conoce y donde, como pasa siempre en estas historias, casi nadie es quien parece.
Está bien escrita, se lee muy rápido, con capítulos cortos que te empujan al típico «uno más y lo dejo» que luego se convierte en dos de la mañana con el libro todavía en la mano.
Te transcribo un trocito pequeño para que veas el tono, es algo que dice uno de los personajes hacia el final: «No es fácil mirarte al espejo y aceptar que no eres una buena persona. Mi hija es la prueba de que incluso alguien como yo es capaz de crear algo bello, puro… Algo bueno.» Ese fragmento resume bastante bien de qué va la novela en el fondo, aunque el título ya lo intuye.
De qué va la novela La mala hija de Pedro Martí.
La protagonista es Alma Ortega, capitana de la UCO, una mujer reservada y meticulosa que atraviesa uno de los peores momentos de su vida cuando tiene que dejar Madrid y volver a su pueblo natal para hacerse cargo de una investigación. Y ahí no vuelve sola, porque tiene que trabajar codo a codo con la teniente que llevaba el caso hasta entonces, que no es otra que su propia hermana mayor, con la que mantiene una relación de rivalidad con heridas de las de toda la vida, de esas que no cicatrizan con un abrazo y ya está.
El caso que las junta es la desaparición de Belén Villalba, una chica de dieciséis años, carismática y con fama de ser la hija perfecta del pueblo, que una noche de enero desaparece sin dejar rastro. Alrededor de la investigación aparecen también Irene, la mejor amiga de Belén, una adolescente hacker con bastantes problemas para relacionarse, y Diego, un periodista en paro con pocos escrúpulos y muchas ganas de sacar tajada del caso.
Almansa funciona casi como un personaje más, con sus calles, sus viñedos y ese ambiente de pueblo pequeño donde el silencio pesa más que las palabras. La trama familiar entre las dos hermanas guardias civiles tiene su miga, y aunque los personajes se mueven bastante dentro de los estereotipos habituales del género, el conjunto funciona bien y engancha.
Por qué recomiendo la novela La mala hija de Pedro Martí.
La recomiendo porque, sin ser santo de mi devoción el género, aquí el ritmo está muy conseguido, no hay paja ni capítulos de relleno, todo tira hacia adelante.
Tiene ese aire de serie que ves en una tarde y no puedes parar, muy visual, con giros que no ves venir del todo, y un final que acelera y se guarda una sorpresa para el último tramo, que es justo lo que se le pide a una buena novela negra.
No es de las que se quedan conmigo para siempre, pero como lectura de intriga cumple de sobra y se disfruta.
Ficha técnica:
Título: La mala hija.
Autor: Pedro Martí.
Editorial: Destino (colección Áncora y Delfín).
Fecha publicación: 2025.
Número de páginas: 656.
Nota de Janu Huerta: 5,6
Otros libros de Pedro Martí:
● La pieza invisible. (Novela, saga inspector Giralt)
● Donde lloran los demonios. (Novela, saga inspector Giralt)

Comentarios
No suelo leer demasiada novela negra, así que me he sentido bastante identificada con lo que cuentas al principio de la reseña. Precisamente por eso me ha llamado la atención que La mala hija haya conseguido engancharte a pesar de que tampoco sea uno de tus géneros favoritos. Eso de los capítulos cortos y el “uno más y lo dejo” que acaba convirtiéndose en las dos de la mañana suele ser una señal bastante buena. La historia de Alma Ortega también me ha parecido interesante, sobre todo porque tenga que regresar a Almansa para investigar la desaparición de Belén y termine trabajando junto a su propia hermana, con la que arrastra una relación complicada desde hace años. Me gustan las novelas en las que la investigación policial se mezcla con conflictos familiares y con ese ambiente de pueblo pequeño donde todos parecen saber más de lo que cuentan. También agradezco que seas claro diciendo que los personajes caen a veces en estereotipos y que no es una novela que vaya a quedarse contigo para siempre, aunque como thriller funcione y tenga un buen tramo final. Curiosamente, ese 5,6 no me ha quitado las ganas de leerla; casi al contrario, porque después de la reseña tengo bastante claro qué puedo esperar de sus 656 páginas. Muy guapo lo de hacer reseñas gráficas, eso está muy bien y marca la diferencia.
¡Buenas, Janu! Me pasa exactamente lo mismo que a ti con la novela negra: no suelo ir directo a ella cuando entro a una librería porque a veces peca de centrarse solo en el enigma y descuidar el estilo, pero de vez en cuando viene bien un buen thriller que te mantenga en vilo. A mí este tipo de tramas ambientadas en pueblos o entornos pequeños donde todo el mundo se conoce (y todos callan algo) siempre me atraen bastante. Y el punto de partida de las dos hermanas guardias civiles teniendo que investigar juntas un caso con cuentas pendientes del pasado entre ellas me parece todo un acierto para darle chicha al libro más allá del propio misterio de la chica desaparecida. Ese fragmento que has citado del espejo y de "crear algo bello" deja ver que hay un trasfondo emocional majo. Me sirve mucho tu nota (ese 5,6) para ir con las expectativas ajustadas: sé que no me va a cambiar la vida ni será la novela del año, pero para pasar unas buenas tardes enganchado a un mapa de intriga rural, cumple de sobra. Anotada queda para cuando me apetezca una lectura rápida y de evasión. ¡Sigue trayendo reseñas así de sinceras, que se agradece un montón el criterio!
¡Qué peligro tienen esos libros que te enganchan con el 'uno más y lo dejo' hasta las dos de la mañana! jaja. Me pasa igual que a ti, no soy muy de novela negra, pero cuando dices que el ritmo está tan conseguido y que se lee sin 'paja', me dan muchas ganas de darle una oportunidad. ¡Apuntada queda! 📖✨
Llegué al blog buscando impresiones sobre La mala hija y me ha parecido un análisis muy honesto. Coincido contigo en esa relación distante con la novela negra; a veces a los thrillers les cuesta equilibrar la calidad literaria con el simple gancho de la trama. Me llama mucho la atención la dinámica entre Alma Ortega y su hermana investigando en Almansa. Ese choque entre el caso policial y las rencillas familiares en un ambiente de pueblo cerrado suele ser una fórmula imbatible si el ritmo acompaña. La cita que incluyes deja ver que, más allá del misterio, hay un trasfondo emocional interesante. Me la apunto para cuando busque una lectura ágil y entretenida de fin de semana. ¡Gracias por la recomendación!