Cuando comencé a escribir reseñas, decidí no escribir malas, solo cuando tuviera algo bueno que decir lo diría, cuando no me quedaría para mí mi opinión, pues al fin y al cabo, eso es lo que expongo aquí, una opinión. Me he saltado pocas veces de momento esta premisa fundamental, ahora me dispongo a hacerlo de nuevo y lo hago por la decepción enorme de leer Los Escorpiones después de tanta alabanza.
- Una de las novelas más celebradas de los últimos tiempos. Se ha dicho mucho y muy bueno de Los Escorpiones.
Un ambicioso ejercicio literario cuya lectura no deja indiferente, eso decía Inés Martín Rodrigo para El Mundo. Creo en el libro hasta aplaudir. Su solidez es imposible de obviar. […] Sorprende la naturalidad con que Barquinero hace malabares narrativos de mil tipos. Esto otro lo afirmaba Nadal Suau para Babelia, el suplemento literario de El País que sale los sábados y al que soy aficionado. Podría seguir trayendo aquí a colación, las afirmaciones de otros reseñadores profesionales con infinito más predicamento que este humilde e ignorante lector, calificando Los Escorpiones como la novela de mayor ambición en los últimos años. No han sido tres comentarios puntuales, era una celebración tan generalizada, que ahora que me he leído el mamotreto de 805 páginas que editó por primera vez en febrero de este año Lumen, me pregunto si hemos leído acaso dos obras diferentes. Pero no, si no es cosa publicitaria, es posible que les haya gustado en serio, porque es una novela tan abstrusa, tan incomprensible, que como en el arte moderno, es la hostia y arreando, aunque en realidad no entendamos lo que tenemos delante y a priori, nos sugiere estar contemplando o una mierda de campeonato o una tomadura de pelo. No creo que sea el caso de la novela de Sara Barquinero, solo digo que tanta alabanza, me parece un pelín forzada, porque la novela es original, pero ya, de ahí a que se trate de algo épico, pues lo dicho, una obra de arte contemporáneo.
- Sara Barquinero, la autora precoz de una obra de calado.
Como te digo que no me ha gustado, te digo que la novela no es cualquier cosa, a cada uno lo suyo. Sara Barquinero nació en Zaragoza en 1994 y no tiene poca formación y currículum. Doctora en filosofía, en 2018 obtuvo una beca de creación en la Residencia de Estudiantes de Madrid. Allí comenzó Los Escorpiones, tal como dice en la nota al final del libro y escribió su primera novela: Terminal, ha recibido numerosos premios literarios de prestigio y tras publicar en 2021 la novela:. Estaré sola y sin fiesta, pública ahora con éxito: Los Escorpiones, que ni te recomiendo ni lo contrario, porque insisto, no me ha gustado, no la he entendido, pero tu puedes tener otra experiencia completamente distinta.
- Los Escorpiones es una novela con otras novelas que la componen.
Una obra literaria complicada de componer y de descifrar, que te sumerge en la oscuridad, las drogas, el suicidio, la vida que carece de sentido. Leyéndola me he sentido mal, por el abuso de drogas, sin que las palabras empleadas compusiesen la trama con una belleza que justificase de algún modo tanta degradación. Los protagonistas son Sara y Thomas, dos subproductos humanos con la cabeza hecha polvo, raros, insociables, de esa gente que es extraña en cualquier ambiente. Creen en conspiraciones dirigidas por compañías, que pretenden a través de la hipnosis y los videojuegos o la música, inducir a la gente al suicidio. ¿Con qué objetivo? No se sabe. Ambos son unos desequilibrados y entre ellos, se teje una relación extrañísima, que los lleva a ponerse a investigar sobre esa secta de nombre Los Escorpiones. La indescifrable novela que va y viene y vuelve y en la página 500 todavía no entiendes de qué va, al margen del asco que dan los personajes, transcurre de la Italia de los años 20, al sur profundo de los Estados Unidos en los setenta y a la época actual en Madrid, Barcelona y Nueva York. Los Escorpiones transmite angustia existencial, soledad y necesidad de creer en cosas random para encontrarle sentido a la vida. No me ha gustado, pero no la califico totalmente mal.
Comentarios
He leído tu reseña de Los escorpiones de Sara Barquinero y, aunque entiendo perfectamente tu decepción, me ha parecido una crítica valiente y muy bien redactada: esa honestidad brutal al romper tu propia regla de no publicar reseñas negativas, las comparaciones con el arte moderno incomprensible, y cómo transmites ese malestar que te provocó la lectura sin filtros ni adornos. Es una opinión sincera, detallada y con argumentos sólidos, que contrasta con el hype generalizado y hace pensar. ¡Enhorabuena por expresarlo tan claro y personal! Sara Barquinero (Zaragoza, 1994), doctora en Filosofía, con premios en ensayo, relato y poesía, y novelas previas como Estaré sola y sin fiesta (bien recibida en 2021), debutó con esta obra mastodóntica de más de 800 páginas en Lumen en 2024, que ha sido un fenómeno: elegida mejor novela del año por El Mundo, alabada en Babelia (El País) por su "naturalidad en malabares narrativos" y solidez, comparada con Foster Wallace, Bolaño o DeLillo, y con reseñas entusiastas en sitios como Mondo Sonoro (que la llama una de las mejores del siglo XXI) o Goodreads, donde promedia valoraciones altas por su ambición y retrato generacional. Pero también hay voces críticas como la tuya: en Amazon y QueLibroLeo hay opiniones que la tachan de pretenciosa, confusa, con exceso de degradación (drogas, suicidio, conspiraciones absurdas) sin redención, y un final decepcionante. Tu reseña, al destacar esa abstrusidad que te generó angustia y asco sin que la prosa lo compensara, me ha disuadido por completo: con tanto por leer, no me apetece embarcarme en algo que pueda dejarme tan mal cuerpo y frustrada, sobre todo viendo que coincide con otras críticas minoritarias que hablan de mareo narrativo y pretensión vacía. Gracias por la advertencia tan directa; me has ahorrado una lectura que, por lo que cuentas, no sería para mí. ¡Sigue compartiendo estas opiniones tan auténticas! Un abrazo.
¡Hola, Janu! Qué bueno leerte de nuevo, aunque esta vez nos traigas una de esas reseñas que generan debate (¡y de las que tanto nos gustan en el blog!). Te confieso que tenía Los Escorpiones en mi lista de "pendientes urgentes" por todo el ruido mediático que ha hecho, pero tras leer tu análisis, me has dejado pensando. Me ha parecido muy valiente tu honestidad al calificarla de "abstrusa". A veces parece que, con las novelas de tantas páginas y ambición enciclopédica, nos obligan a que nos gusten por decreto, y se agradece que alguien señale cuando la estructura se vuelve densa o incluso pretenciosa. Me ha llamado mucho la atención lo que comentas sobre la desconexión emocional. Para mí, que un libro trate temas tan potentes como las teorías de la conspiración o el vacío existencial y aun así te deje "fría", es una señal de alerta. Si la forma termina devorando al fondo y el lector se siente expulsado de la historia, por muy buena que sea la prosa de Sara Barquinero, algo falla en el camino. Supongo que es el riesgo de estas "novelas totales". De todas formas, me encanta que el blog sea un espacio donde no todo son flores y donde podemos diseccionar estos fenómenos editoriales con espíritu crítico. ¿Crees que si le sobraran unas cuantas páginas la experiencia habría sido distinta, o el problema es la estructura misma de la trama? ¡Un abrazo y nos leemos en los comentarios!
Gracias por la reseña, mira que no soy de dejar libros a medias... 200 páginas y no puedo más, creo que no la entiendo y prefiero otro tipo de lectura, agradezco sinceridad porque estoy 100% de acuerdo con tu reseña. No es mi estilo, me cuesta leer y me da pereza, no es para mi.
Hola Sara, Admiro profundamente Los escorpiones y la forma en que abordas la mente contemporánea. Me encantaría explorar una posible colaboración si en algún momento te resulta interesante conversar. Un saludo, Christian
He leído la novela hace ya casi un año, entre sorprendido, intermitentemente confuso y, finalmente, admirado. Creo, honestamente, qué la actitud lectora ante un texto tan transgresor, en su estructura y en su pulso narrativo, necesita un esfuerzo y una cierta concentración, en mi opinión. Además ayuda qué los tiempos de lecturas sean largos 2-3 horas. Leo, desde hace muchas años, pongamos 25, unos 60 libros al año. Todos con su ficha en la qué escribo mi parecer de cada libro que leo. "Los Escorpiones" está, sin duda, en el decil más alto. Entiendo, respeto y agradezco las otras opiniones, obviamente. Saludos.
Espero que la próxima novela de Sara Barquinero sea mejor que esta. Estoy de acuerdo con tu reseña Janu.
¡Hola de nuevo, Janu! Qué gusto leerte, aunque esta vez me traigas una de esas reseñas que duelen un poco (¡pero que son tan necesarias!). Te agradezco muchísimo la sinceridad. A veces, con este tipo de novelas que vienen precedidas por tanto "hype" y se venden como la gran obra generacional, da un poco de miedo decir que el emperador va desnudo. Me ha parecido muy valiente y honesto tu análisis sobre Los escorpiones. Lo que me ha hecho reflexionar de tu crítica: La estructura vs. el contenido: Me quedo con lo que mencionas sobre lo "abstruso". Tienes razón en que, a veces, la complejidad técnica o la extensión (esas 800 páginas que comentas) no siempre juegan a favor de la historia, sino que terminan siendo una barrera para el lector. La sensación de decepción: Se nota perfectamente en tu texto que empezaste con ganas, pero que la trama se te fue desinflando. Me ayuda mucho cuando dices que la narrativa se siente dispersa; es justo el tipo de advertencia que busco en tu blog antes de invertir horas y horas de lectura. El equilibrio: Valoro que, aun siendo crítico, reconozcas la ambición de Sara Barquinero. No es un "no me gusta" gratuito, sino una crítica razonada sobre por qué no termina de cuajar como la "obra total" que nos habían prometido. La verdad es que me has ahorrado un buen chasco, Janu. Estaba a punto de comprarlo para las vacaciones, pero si la experiencia es tan densa y poco gratificante como describes, creo que pasaré de largo por ahora. Prefiero algo que, aunque sea menos ambicioso, esté mejor hilado. ¡Gracias por ser nuestra brújula literaria y por no cortarte un pelo cuando algo no funciona!